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Para vivir de nuestra profesión, necesitamos
ser contratados por alguien, a ese alguien lo llamamos
"cliente". Puede ser un particular, una empresa, otro
profesional de la construcción. Puede ser también un cliente
anónimo como usted que está leyendo este texto y es para mi un
cliente....
La confusión entre el proceso de venta y el
proceso de diseño
Para vivir de nuestra profesión, necesitamos ser contratados
por alguien, a ese alguien lo llamamos "cliente". Puede ser un
particular, una empresa, otro profesional de la construcción.
Puede ser también un cliente anónimo como usted que está leyendo
este texto y es para mi un cliente.
Para ser contratados por un cliente nos tienen que elegir
entre miles de empresas y profesionales que ofrecen servicios
similares o mejores que los nuestros. Esto nos sucede a la hora
de ejercer la profesión libremente (habría que preguntarse libre
de qué), pero también nos sucede en el campo laboral si
pretendemos "emplearnos" al servicio de una empresa o de otro
profesional.
Entonces, tengo que vender, y maldigo la hora en que tengo que
salir a ofrecer mi capacidad, porque me veo obligado a "dar
examen" ante una persona con más poder económico o
administrativo que yo. Además a mí me gusta dibujar, o proyectar
o dirigir obras, pero no me gusta vender.
Debo advertirles entonces lo siguiente, lo que necesitamos para
vivir no es trabajo, sino dinero. El trabajo es una manera legal
de conseguir dinero... hay otras (casarse con un millonario/a).
Si no sabemos vender nuestros servicios trabajaremos mucho toda
la vida pero por muy poco dinero, seremos pobres y felices o lo
que es peor pobres e infelices.
Entonces aprender a vender nuestros servicios profesionales y
terminar de una vez de chillar como criaturas diciendo que
"vender no nos gusta", porque en realidad a nadie le interesa si
nos gusta o no, es más... muchos se ponen contentos con dicha
afirmación.
Un profesional que no sabe vender sus servicios es como un
almacén cerrado, podrá estar lleno de fabulosos productos pero
nadie puede siquiera enterarse.
Entonces vamos a hablar de venta, de como vender servicios
profesionales en un mercado como el nuestro, altamente
competitivo.
A los honorarios profesionales los llamaremos "retribución
profesional" o simplemente "precio de los servicios". Nuestros
estudios profesionales serán llamados en esta nota, "empresas de
arquitectura"
El proceso de la venta
Pongamos un ejemplo simple y cotidiano, porque nuestro
trabajo es muy sofisticado:
Quiero vender ropa femenina en un negocio a la calle.
1-Aproximación
Llega una señorita a la vidriera o entra al local, la
vendedora se acerca y le dice "¿la puedo ayudar en algo?", la
clienta le contesta "no, estoy mirando", luego da una vuelta por
el local revuelve algunas prendas en oferta y se retira indemne.
Grave error de la vendedora, nunca hay que decir "la puedo
ayudar en algo", existen miles de maneras más creativas para
aproximarse bien a un cliente potencial. Si la vendedora le
hubiese dicho:
"Hola, hoy me llegaron productos nuevos que te quiero mostrar",
frente a la respuesta "no, estoy mirando" la contra respuesta
sería "por eso, vení que te muestro cosas nuevas" despertando la
curiosidad en la clienta.
Cómo nos aproximamos a nuestros clientes potenciales?: mandando
mailings, visitando empresas, haciendo publicidad, cultivando
relaciones...
Si la aproximación es correcta y el cliente potencial se dispone
a entregarnos algunos minutos de su tiempo y de su atención.
Entonces ¿qué paso sigue?... lo que sigue es preguntar, nunca
ofrecer sino preguntar.
Necesitamos saber qué necesita. Si ofrecemos antes de tiempo
porque estamos ansiosos por vender, no existirá diálogo alguno.
2-Escuchar las necesidades del cliente
Volviendo al ejemplo anterior, la segunda parte sería así:
"¿qué prenda estás buscando?" , la clienta contesta "un
vestido", vuelve a preguntar "¿para qué ocasión?, ¿tenés una
fiesta?, ¿es para todos los días?"
La clienta necesita un vestido de un color, un precio, un modelo
que le quede bien, una forma de pago accesible.
3-Ofrecer productos o servicios
Si la vendedora sabe lo que necesita el cliente, entonces
puede ofrecer lo más adecuado.
El que ofrece antes de tiempo se expone. Saber ofrecer es
también un arte y un conjunto de técnicas.
Ofrecer mostrando como en un supermercado no es lo mismo que
ofrecer ocultando, donde el vendedor va a la trastienda y
sorprende al cliente con algo especial para él.
4-Detectar señales de compra
Supongamos ahora que la clienta quiere probarse un vestido,
pasar al probador es una clara señal de compra, preguntar sobre
el precio puede o no ser una señal de compra, porque por
curiosidad en general la gente pregunta el precio de las cosas,
pero regatear en general es una señal de compra, la gente
regatea porque quiere acceder al producto.
5-Cierre de la venta
Comprar algo es tomar una decisión y tomar decisiones genera
miedo, cuanto más caro es el producto que compramos más miedo
nos da.
Si elegimos mal la compra de un alfajor y resulta que está seco
o con mal gusto, pues lo tiramos y compramos otro, si podemos lo
cambiamos.
Pero si contratamos un viaje a Europa y nos estafa la agencia,
de tal manera que al llegar a destino, el supuesto hotel cinco
estrellas es un rancho, la bronca y la discusión pueden ser muy
serias.
Las empresas de arquitectura venden productos carísimos, mucho
más caros que una joyería, mucho más caros que un auto caro, un
Mercedes Benz sinónimo de calidad y prestigio vale en pesos
mucho menos que una pequeña casa de fin de semana en un country.
No comprender esto es no comprender que es y qué significa
vender arquitectura.
Entonces saber cerrar ventas, no es otra cosa que ayudar a la
gente a vencer el miedo que le genera la decisión.
En el caso planteado la vendedora dirá: "efectivo o tarjeta" o
"se lo envuelvo o lo lleva puesto" o " con ese vestido le
quedaría bárbaro este cinturón".
La vendedora descomprime la situación y ayuda a tomar la
decisión dándola por hecho, ya sea ofreciendo opciones
contrarias "efectivo o tarjeta" o pasando a otro tema,
intentando vender otro producto, lo que supone que el anterior
ya está vendido.
El proceso de diseño
Uno de las preguntas más comunes que he recibido en los
cursos de marketing que he dado es cómo evitar el "robo" de
trabajo profesional por parte de los "supuestos clientes".
No voy a explicarles a ustedes que es un proceso de diseño,
porque aunque sean jóvenes, en la facultad seguramente lo han
aprendido suficientemente.
Lo que afirmo enfáticamente es que los profesionales perdemos de
vista o confundimos el proceso de diseño con el proceso de venta
o de compra, como se quiera ver.
Si el cliente está mirando vidrieras, recorrerá varios estudios
de arquitectura, comprará revistas, comparará precios,
contratos, estilos, etc.
Si nosotros por inexperiencia o ingenuidad avanzamos en la etapa
de diseño hacia un anteproyecto sin percibir la falta de
compromiso real de nuestro supuesto cliente, entonces estaremos
expuestos a trabajar a cambio de nada.
¿Qué es un cliente?: Un cliente no es un cliente potencial, ni
alguien que está documentándose o mirando vidrieras, un cliente
es alguien que ya recorrió ese camino y eligió confiar en mi
empresa de arquitectura para satisfacer sus necesidades.
Esa confianza puede plasmarse en un contrato por escrito o en un
compromiso de palabra, pero un cliente es mucho más que alguien
que se acerca a pedir un precio o a consultarnos
profesionalmente sin compromiso alguno, ni siquiera el de
pagarnos las consulta.
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Proceso de diseño
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Primera reunión con el cliente
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Croquis preliminares
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Anteproyecto
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Proyecto
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Documentación completa
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La gran confusión
Según los estudiosos todo proceso de venta tiene cinco
etapas:
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Proceso de venta
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1) Aproximación
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2) Escuchar las necesidades del
cliente
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| 3) Ofrecer productos
o servicios |
| 4) Detectar señales
de compra |
| 5) Cierre de la venta |
¿Porqué confunden muchos profesionales el proceso de venta con
el proceso de diseño?
Porque dicen que no les gusta vender, no aprenden, no saben, se
cierran a determinadas disciplinas auxiliares como el marketing
y terminan fracasando o regalando trabajo profesional a clientes
más formados en cuestiones comerciales y empresarias.
Pongamos atención entonces en distinguir los posibles desajustes
entre estos dos procesos y sus consecuencias desfavorables si el
profesional no lo percibe.
El proceso de compra
Veamos este
proceso ahora del lado del comprador, toda persona que desea
comprar algo tiene en realidad una necesidad o un conjunto de
necesidades.
Los motivos que llevan a las personas a comprar cosas o
contratar servicios pueden ser múltiples.
Hay quienes viajan por placer, otros viajan escapándose de la
justicia, otros viajan por negocios, otros viajan buscando una
situación de lejanía que les permita tomar decisiones adecuadas
sobre temas muy conflictivos como un divorcio.
Hay gente que come porque tiene hambre, otros comen porque
tienen miedo, otros comen porque quieren cerrar un negocio con
alguien.
Seguramente un señor que viaja en un barco escapando de la
justicia no querrá sacarse fotos con sus compañeros de viaje, ni
se demostrará demasiado sociable. Los clientes no siempre
necesitan lo mismo.
Lo cierto es que cuando una persona va a adquirir un bien o
contratar un servicio, tiene una necesidad insatisfecha, esa
necesidad podrá ser evidente para nosotros o no. Pero hay un
necesidad.
Entonces esa persona empieza un camino de "información" o de
"documentación", mirar vidrieras para comprar ropa es una
manera, comprar revistas de moda, charlar con amigas, mirar la
ropa de las demás mujeres en la calle (los hombres nos
preguntamos por qué las mujeres se miran entre ellas, bueno a
veces están documentándose).
Luego de documentarse las personas saben responderse a sí mismas
¿dónde les conviene comprar?, ¿qué les conviene comprar?,
¿cuánto pagar por el servicio?, etc., etc., etc.
Cuando alguien compra un producto de alto valor, ejemplo una
vivienda, generalmente ha recorrido un largo camino de
documentación y de clarificación de sus deseos y necesidades.
Esto no garantiza que la decisión sea la correcta, pero
seguramente en el momento de tomar la decisión él o ella sienten
que están haciendo lo correcto, de lo contrario no podrían
vencer el miedo que les produce la situación.
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Proceso de compra
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Una persona tiene una necesidad insatisfecha |
Toma la decisión racional o impulsiva de satisfacerla (en
productos de alto valor es menos
probable que alguien
compre irreflexivamente) |
Empieza a informarse o documentarse sobre productos,
servicios, precios, formas de
financiar su compra, etc. |
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Se traslada físicamente, se relaciona con proveedores
posibles |
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Elige el producto, elige proveedores posibles del servicio |
Consulta con sus amigos y familiares. En productos de alto
valor, la opinión de los demás es
importantísima |
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Regatea, busca la mejor solución para él |
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Contrata, luego de auto convencerse que su elección es
correcta |
Conclusiones
No podemos ni
debemos confundir el proceso de compra-venta y regateo
correspondiente a la contratación de los servicios con el
proceso de diseño.
No debemos avanzar en el proceso de diseño sin clarificar la
situación del proceso de venta, o sea el nivel real de
compromiso del cliente hacia nosotros.
Si utilizamos el proceso de diseño como gancho o forma de
seducir al cliente y no logramos el objetivo, pues a cantarle a
Gardel con el llanto posterior, debemos asumir el costo como el
de cualquier acción de marketing.
Si queremos que nos paguen la consulta profesional, debemos
desarrollar módulos claros de consulta, con tarifas explícitas y
relacionadas con el tipo de sevicio solicitado.
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