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Cuando se trata de reducir el monto de la factura de luz, antes de pensar en vivir a oscuras conviene analizar la opción de utilizar lámparas fluorescentes en nuestro hogar.
Las lámparas fluorescentes sean compactas convencionales, utilizan mucho menos energía que las incandescentes para producir la misma cantidad de luz, emiten muchísimo menos calor y duran mucho más. Además, las lámparas fluorescentes compactas (LFC) actuales presentan formas más atractivas, menor tamaño que las antiguas y excelente color.
Analicemos algunas comparaciones entre LFCs y las incandescentes convencionales:
-Una lámpara fluorescente compacta consume casi 5 veces menos energía que una incandescente para producir la misma cantidad de luz. (Ej: LFC de 11W = INC. 60W)
-Una lámpara incandescente convencional tiene una vida útil de 1000 horas, mientras que una LFC dura 6000 horas mínimo.
-Varios de los modelos de LFC se presenta en 4 diferentes Temperaturas de Color (apariencia de color) que van desde el color Blanco Super Cálido, equivalente al color de la incandescente, hasta el conocido Luz Día, pasando por el Cálido y el Blanco Neutro. Esta variedad en la forma de destacar los colores permite jugar con el realce de los objetos (Ej: mobiliario, cortinas, etc).
-Las famosas "lámparas de pié" para iluminación
indirecta (iluminan por reflexión de la luz en el cielorraso)
están equipadas generalmente con lámparas incandescentes halógenas
lineales (los conocidos "tubitos" de cuarzo iodo) que
en estos artefactos suelen ir de los 150 a los 300W de potencia.
Una de estas lámparas de 150W emite una temperatura de entre
500 y 600 ºC. Esta temperatura es suficiente como para freír
un huevo, tanto más para provocar algún incendio si se acerca
a algún cortinado.
La cantidad de luz que emite dicha lámpara puede ser
reemplazada con una LFC tipo "F" o "2D" de
36W con una temperatura de tan solo 40 ºC.

-Una lámpara incandescente puede ser reemplazada directamente por una FLC integral, es decir, las que se presenta con rosca eléctrica y equipo electrónico incorporado en su cuerpo.
Veamos en que dependencias del hogar conviene especialmente realizar este reemplazo:
La cocina:
Representa sin duda el lugar ideal para economizar consumo eléctrico, ya que es la dependencia en la que cual las luces están más tiempo encendidas a lo largo del día.
Uno de los lugares más apropiados para instalar lámparas fluorescentes lo constituye la iluminación de la mesada de la cocina. Aquí lo ideal es colocar uno o dos tubos convencionales de 18W color blanco cálido debajo de la alacena. Esto será suficiente para lograr un nivel de iluminación importante tal como lo exige el trabajo en la mesada. También se podrán colocar 2 LFC tipo "L" de 18W ó 3 o 4 de 10W que producirán un nivel equivalente.
Uno o dos tubos sobre la alacena crearán una importante iluminación indirecta capaz de cubrir toda la cocina.
El colgante sobre la mesa del comedor podrá ser equipado con
una LFC integral tipo "Globo" de 20 o 23W para obtener
muy buena luz de lectura en el lugar.
El comedor:
Es otra de las dependencias que se presta a economizar en
consumo. En este caso, prácticamente todas las lámparas
tradicionalmente utilizadas para su iluminación podrán ser
reemplazadas en forma directa por LFCs integrales (el colgante
central, los apliques de iluminación indirecta, luminaria de pié,
etc)
El living:
Constituye otra de las dependencias que se adaptan al uso de
las LFCs. Si hay gargantas para iluminación indirecta, es obvio
que serán de tubos fluorescentes convencionales.
Si la iluminación indirecta es por medio de apliques en las
paredes, estos podrán equiparse con LFCs integrales o con
equipo separado y potencias de acuerdo a las dimensiones del
espacio. (15, 20 ó 23W)
También las lámparas de mesa o de pié se adecuan a las
LFCs integrales. (5, 7, 11 ó 15W)
Las vitrinas podrán ser iluminadas internamente con LFCs
simples de 9 ó 11W con equipo separado.
Dormitorios:
También el dormitorio se presta al recambio directo.
(veladores, artefacto de techo de iluminación indirecta o
directa-indirecta, iluminación interior de placares, etc)
El baño es el ambiente de la casa que menos se adecua a las
LFCs por dos razones: en primer lugar porque la luz está
encendida durante muy corto tiempo y por consiguiente el consumo
es despreciable comparado con el resto de la vivienda, y en
segundo lugar, porque las LFCs, como toda lámpara fluorescente,
acortan su vida útil cuando están sujetas a excesivos
encendidos diarios.
Finalmente, una evaluación del costo de la iluminación en
el hogar se podrá obtener aplicando las
siguientes fórmulas simplificadas:
Costo anual de la energía=
(W x H) x 365/1000 x $ 0.10 (*)
Donde: W= watts; H= horas de uso diarias
Costo anual de la lámpara=
(H x 365) /V x CL
Donde: H= horas de uso diarias; V= vida promedio de la lámpara;
CL= costo de la lámpara
(*)= Costo promedio del Kilowatt/hora
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