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En la actualidad, los centros laborales y
lugares en que vivimos o nos encontramos,
son algo más que un mero lugar de trabajo u
ocio, son entornos en los que las personas y
sus necesidades deben ser puntos de máxima
atención para el diseñador de iluminación.
Por lo tanto se exige que las soluciones
tomadas en una instalación de iluminación
sean parte de un conjunto, soluciones que
generen ambientes agradables,
ergonómicamente correctos y energéticamente
racionales. Los factores fundamentales que se deben
tener en cuenta al realizar el diseño de una instalación son los siguientes:
. Iluminancias requeridas (niveles de flujo
luminoso que inciden en
una superficie).
. Uniformidad de la repartición de las
iluminancias.
. Limitación de deslumbramiento.
. Limitación del contraste de luminancias.
. Color de la luz y la reproducción
cromática.
. Selección del tipo de iluminación, de las
fuentes de luz y de las
luminarias.
Por lo tanto es importante tener en cuenta
la cantidad y calidad de luz
necesaria, siempre en función de la
dependencia que se va a iluminar y de la
actividad que en ella se realizará.
" Para resolver la iluminación interior, se
han de barajar diversos aspectos,
como son el estético, el de confort visual,
y el de eficiencia lumínica y
energética".
Tanto en la elección de la lámpara o tipo de
luminaria, se ha diferenciado el
tratamiento a tomar en 3 diferentes bloques,
con soluciones lumínicas
distintas.
Dichas zonas las resumimos en:
1) Iluminación decorativa
En pasillos, recepción, salas de estar,
restaurante, cafetería y habitaciones
del hotel. En estas zonas impera el sentido
estético y no el de rendimiento
lumínico. Por lo tanto, se ha adoptado
alumbrado semi-inderecto en los pasillos
y habitaciones para atenuar el efecto de
sombras y brillos producidos por el
alumbrado directo.
En recepción y en algunos
puntos muy concretos de ha
adoptado alumbrado directo con lámparas
halógenas de bajo voltaje, para
reforzar la iluminación realzando el aspecto
decorativo.
En el restaurante, la
cafetería y la tienda se ha optado por Down
Lights decorativos de semi-empotrar
con alumbrado directo y reflejado, que
contienen lámparas de halogenuros
metálicos, debido a que se espera su
utilización muy continuada (se recomienda
la nueva generación con bulbo cerámico, ya
que ofrece menos dispersión del
color de la luz, mejor reproducción
cromática, mayor vida y mayor flujo y
rendimiento luminoso respecto al de cuarzo).
Se ha elegido este tipo de
alumbrado ya que nos proporciona un elevado
flujo luminoso, muy adecuado para
recintos de gran superficie y altura, un
rendimiento lumínico 5 veces superior
al de las lámparas incandescentes, y una
vida útil 6 veces más larga que estas
últimas.
2) Iluminación en zonas de trabajo
administrativo
En estos recintos, como pueden ser oficinas,
despachos y salas de conferencias,
impera el aspecto de confort visual, así
como el estético. Se utilizarán
luminarias aptas para todo tipo de
fluorescencia, de luminancia suave,
proporcionando sensación de bienestar con
bajo contraste entre los diferentes
elementos del sistema.
3) Iluminación en zonas con atmósferas
sucias:
Zonas corrosivas o en contacto con el
exterior (como cocina, lavandería,
vestuarios, salas de máquinas, sala de
calderas, almacenes y parking). En estas
dependencias impera el sentido de seguridad,
además del de rendimiento
lumínico. En previsión de condensaciones
peligrosas y posibles oxidaciones
aceleradas, así como de polución, se las ha
dotado de luminarias para
fluorescencia estancas IP-55 e IP-54, según
normas.
Selección de lámparas
Se descartarán lámparas de incandescencia
por su bajo rendimiento y alto
consumo (exceptuando las downlights de bajo
voltaje, que se aplicarán muy
puntualmente). Se adoptarán lámparas
fluorescentes, tanto en su versión lineal
como compacta, debido a su bajo consumo,
larga vida útil y que reproducen
perfectamente todas las tonalidades de luz
requeridas en cada recinto. En
algunas zonas de elevada superficie, como el
restaurante y cafetería,
adoptaremos luminarias con lámparas de
halogenuros metálicos, así como en la
zona del porche de entrada, ya que dichas
lámparas son idóneas para espacios de
elevada altura y continuado funcionamiento.
En zonas muy puntuales, como
recepción por razones estéticas, o los
rellanos de los ascensores, reforzaremos
la iluminación con halógenas de bajo
voltaje.
Selección de luminarias
Todas las luminarias a aplicar tendrán
rendimientos elevados, con luminancias
suaves, especialmente en zonas de trabajo,
para que no se produzca el
indeseable fenómeno del deslumbramiento. Se
ha optado por alumbrado de tipo
directo en zonas de trabajo, y semi-indirecto
en zonas de paso (por razones
estéticas) y de relax (salas de café o
estar, por ejemplo), aspecto justificado
a lo largo de este capítulo.
Tipos de alumbrado (general y
complementario)
Para obtener un alumbrado adecuado para el
confort visual, cabe actuar desde
una iluminación sensiblemente uniforme de la
superficie del local, o bien
iluminar de una forma individual y especial
el lugar de estudio según un
criterio localizado. Por último, también
puede producirse el caso, de que, para
determinadas tareas, aun teniendo un
alumbrado general satisfactorio, sea
necesaria una exigencia mayor en
determinados puntos, a los que se les
suplementará la iluminación, para adaptarlos
a ciertos valores específicos en
lugares donde se realizan importantes
trabajos visuales. Estos tres tipos de
alumbrado se denominan: general, localizado
y suplementario. La denominación de
suplementario indica que no se utilizará de
forma única, sino cualquiera de los
dos sistemas anteriores. El alumbrado
general (el considerado en este proyecto)
se aplicará con ventaja en los casos de
locales que se hallen densamente
ocupados o de lugares sujetos a frecuentes
modificaciones. El de tipo
localizado quedará restringido en lugares de
trabajo que exijan niveles de
alumbrado muy elevado y variable. En general
ni el alumbrado local ni el
suplementario deberán emplearse nunca solos,
sino combinarse con el general. El
problema radica en evitar una relación de
contrastes excesivos y violentos
entre el punto de estudio y sus aledaños.
Procesos de cálculo
Para realizar el proceso de cálculo de
iluminación general en instalaciones
interiores, se pueden utilizar dos métodos:
el primero, es el denominado
Sistema General o Método del Factor de
utilización, que proporciona una
iluminancia media con un error de ± 5%, el
cual se explicará posteriormente.
El segundo método es el de Punto a Punto, y
es el utilizado por los programas
informáticos. Calcular un punto a mano con
el segundo método es fácil, pero
muchos es un proceso engorroso y lento.
Se ha optado por aplicar el primer método,
ya que nos dará una idea muy
aproximada de las necesidades de
iluminación, así como unos resultados
bastante
precisos. Posteriormente se simulará la
opción tomada en el programa
informático proporcionado por Lledó
Iluminación “L-calc”, el cual utiliza el
proceso de cálculo punto a punto, más
preciso. Como en dicho programa no es
posible simular espacios que no sean
rectangulares, en caso de recintos con
formas diferentes, estos se asemejaran a
rectangulares con dimensiones
parecidas.
Dicho programa nos mostrará el resultado
para cada recinto en tres hojas:
1) Las características físicas del recinto,
así como de sus luminarias y su
distribución en el primero.
2) Un resumen numérico en luxes de los
resultados obtenidos (siempre relativos
al plano de trabajo).
3) Finalmente, un gráfico de grises
representando los valores en luxes
anteriores, que nos facilitarán una mayor
comprensión de los resultados.
CARACTERÍSTICAS
DE LÁMPARAS PARA INTERIORES
Curvas fotométricas
Es un documento que expresa gráficamente la
distribución de la intensidad
luminosa según las características físicas y
ópticas de la luminaria. Se
presenta en forma de sección a lo largo de
un plano imaginario, tomado a través
del eje imaginario de la luminaria. Estas
curvas nos determinarán si la
luminaria proporciona alumbrado directo,
indirecto, semi-indirecto o
semi-directo, dependiendo en que proporción
esté distribuido el flujo luminoso
en la gráfica. En un alumbrado directo el
rendimiento lumínico es mayor que en
un indirecto, produciendo excelentes
resultados cuando se desea obtener una
iluminación general adecuada,
preferiblemente con difusión ancha en
locales de
gran amplitud. Por lo tanto, es la solución
más económica para producir los
niveles de iluminancia requeridos, pero a su
vez, puede provocar mayor
deslumbramiento en techos bajos y la
sensación óptica de confort puede ser
peor. Además, se producen mayor número de
sombras y los techos quedan oscuros.
Factores de utilización
Es el cuadro de datos que indica la cantidad
de flujo lumínico aprovechable en
el área o plano que hay que iluminar, y es
un valor que depende de las
dimensiones del local y de su forma, del
rendimiento de la luminaria y de los
índices de reflexión media de los
parámetros, y que nos lo suministrará el
fabricante. En nuestro caso, se encuentra
dicha información en la base de datos
del CD-ROM donde se encuentra del programa
L-calc facilitado por Lledó. La
determinación del factor de utilización
viene dada por la relación entre el
flujo luminoso útil y el flujo total emitido
por las lámparas, siendo siempre
inferior a la unidad, ya que expresa
rendimiento. Este factor depende de todas
las pérdidas de flujo que se dan desde que
la luz es emitida por la lámpara
hasta que llega a la superficie de trabajo,
ya que en teoría, lo utilizable de
un sistema es la parte del flujo que irradia
el plano deseado; si bien una
parte del resto del flujo no es
estrictamente una pérdida, si consideramos
que
por reflexión o difusión ilumina otros
planos del local, o proporciona
iluminación de fondo.
Factores de mantenimiento y depreciación
Estos factores están íntimamente ligados y a
menudo se consideran una unidad.
En primer lugar hay que tener en cuenta el
tipo de lámpara y la vida media de
ésta, así como si se trata de una lámpara
que se agota paulatinamente o si
sufre un fallo súbito. Más tarde hay que
valorar los elementos relacionados con
la mano de obra, el coste de ésta,
dificultades físicas para cambiar una
lámpara, costo de lámparas, necesidades
energéticas... Para el cálculo del
proyecto es necesario tener en cuenta el
grado de ensuciamiento del local según su actividad, niveles de polvo, tráfico y
humo. Otros elementos que se deben
tener en cuenta son el grado de complejidad
para la limpieza de una lámpara o
luminaria, así como la frecuencia en dicha
limpieza. De manera que la labor de
promediar un factor de depreciación sea
menos ardua, los fabricantes publican
cuadros de índices, a partir de tres grados
de ensuciamiento: ligero, normal y
alto, con mantenimiento periódico o sin él. Características Espectrales de la luz Tal y como conocemos las fuentes de luz mas
usadas en el Alumbrado Público son
la Incandescente, Mercurio y Sodio, las
cuales poseen características
espectrales muy diferentes. Las Lámparas
Incandescentes emiten únicamente un
porcentaje pequeño de la energía total en la
región visible, la mayor posición
de la energía es infrarroja y una cantidad
muy pequeña en la región ultra
violeta, en la gráfica se observa que la
distribución espectral esta entre 380
780 NM o sea que prácticamente posee
componente de longitud de onda en todos
los colores, luego sería la fuente de luz
ideal para destacar todos los colores
que existen en la vía, en contradicción es
la fuente de luz menos económica por
emitir solamente 20 lum/w y durar menos de 1
000 horas significa que en el
Alumbrado Público se requerirían cambiar 4
veces al año, por lo cual a pesar de
ser la Inversión mas barata es la mas cara
en su explotación. Como conocemos la
tarea fundamental del Alumbrado no es
destacar colores, sino destacar la vía y
sus entornos, por lo tanto las lámparas
incandescentes prácticamente ya no se
utilizan.
Lámparas de Mercurio El espectro de las lámparas de vapor de
Mercurio contienen líneas fuertemente
en la región ultra violeta y visible. El
espectro del mercurio consiste en 4
líneas cuyas longitudes de onda en el
espectro visible son 408, 436, 546 y 578
NM y dos en la región ultra violeta 334 y
365 nanometro o sea la luz producida
por una fuente de mercurio, es blanco
azulado, en la cual no existe
virtualmente radiación roja, sin embargo
esta fuente de luz es 3 veces mas
eficiente, dura 24 veces mas que la
incandescente, a pesar que la inversión
inicial es aproximadamente 30 veces mayor.
Es una fuente perfectamente
aplicable en el Alumbrado Público, pues con
ella se desarrolla perfectamente la
tarea visual requerida en la vía, mostramos
también una comparación con la
lámpara de Aditivos Metálicos y luz mezcla. Lámparas de Sodio Las Lámparas de Vapor de Sodio de alta
presión emiten luz amarilla, con
producción de energía radiante visible en
dos longitudes de onda 589 y 600 NM,
en la región amarilla del espectro mostramos
también la Lámpara de Sodio Baja
Presión. Desde el punto de vista de la
tenencia de longitudes de onda en el
espectro visible es prácticamente
monocromática, es decir es la mas mala
mirándola en esta dirección, sin embargo es
2 veces mas eficiente que el
Mercurio y con una vida aproximadamente
igual. A profundizar los objetivos que
se persiguen, el iluminar una vía podremos
confirmar que salvo excepciones muy
pequeñas las lamparas de sodio alta presión
son la solución ideal a la
iluminación de las vías. |